En el año 2007 se cumplen los sesenta años de la presentación ante el público español de un joven autor, Miguel Delibes, que era, por aquellos años de la difícil posguerra, un periodista de provincias con aspiraciones literarias. La concesión del Premio Nadal en la convocatoria de 1947 a La sombra del ciprés es alargada y la inmediata publicación de la novela supuso un primer reconocimiento y se convirtió en el paso inicial de una fructífera carrera literaria que acabaría abarcando cincuenta años de sostenida producción narrativa y periodística. La trayectoria del autor, que se consolidó muy pronto como una de las voces más destacadas en la literatura española de posguerra, y que consiguió hacerse con un público fiel, vino a corroborar la acertada elección del jurado que había premiado su primer libro. Con la perspectiva que proporcionan los años transcurridos y la visión de una obra cumplida y cerrada, cabe regresar nuevamente a ella para valorar, desde el marco de este nuevo siglo, una escritura que ha sabido conciliar en rara armoní­a lo local con lo universal perenne.

Miguel Delibes es el novelista español actual más traducido y este hecho no es producto de la mera casualidad, sino la consecuencia natural de una opción estética que, arrancando de lo más próximo -su tierra castellana, sus gentes y sus paisajes, sus pequeñas historias-, trasciende las barreras culturales y nacionales y se alza en defensa de unos valores éticos que encarnan lo más vivo de una tradición humanista sobre la que se apoya el proyecto ilustrado del que seguimos siendo deudores. Sus libros nos hablan de unas pocas cosas sencillas y concretas, pero, al mismo tiempo, abordan una experiencia humana que no conoce fronteras porque convoca las invariantes del vivir individual -el amor, el odio, el temor, el sufrimiento, el desconsuelo, la soledad, la muerte...- y social -la violencia, la injusticia, la marginación, la desigualdad económica y social, el enfrentamiento entre lo urbano y lo rural, la naturaleza en peligro por la acción de un progreso indiscriminado y ciego... Y lo hacen, además, sin renunciar a una pericia técnica y artí­stica, que apela a la eficacia y la profundidad de lo aparentemente sencillo y que sabe convertir esa exigente y dificilísima ausencia de pretensiones en el instrumento idóneo para alcanzar una proyección universal.

Desde Valladolid y desde Castilla, Delibes ha logrado tocar el corazón de miles de lectores que, en Estados Unidos, en México, en Chile, en Rusia, en Alemania, Japón, Brasil, Australia o Israel -por poner sólo unos pocos ejemplos- se han sentido identificados con su defensa de la naturaleza y de la dignidad irrenunciable del hombre y con los valores profundamente humanos que su obra encarna y defiende.

El “Congreso Internacional CRUZANDO FRONTERAS: MIGUEL DELIBES ENTRE LO LOCAL Y LO UNIVERSAL” pretende ofrecer un foro en el que destacados estudiosos españoles y extranjeros revisen la obra del autor, atendiendo a sus diferentes vertientes y analizando con detalle los matices de su cuidadosa construcción artística y de la imagen del mundo y del hombre que transmite. Por otra parte, se aspira también a destacar la efectiva universalidad de Delibes y su recepción más allá de las fronteras nacionales y para ello se convoca a diferentes traductores con el fin de que compartan su experiencia y den testimonio de la vigencia de la obra del autor en sus diferentes paĆ­ses de origen. Igualmente, y puesto que hablamos, sin duda, de una obra viva, que ha servido de ejemplo y fermento, serán los propios escritores y los académicos de diferentes países americanos quienes reflexionen sobre el legado del autor. Sin olvidar, por último, la labor de los jóvenes investigadores y profesores universitarios que podrán presentar en el congreso un avance de sus investigaciones en curso.

Colaboradores